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Facsímil de Lanjarón, 26 de marzo

Lanjarón, 26 de marzo

Os contaré las cosas que hoy nos han pasado, para que cuando las leáis también vosotras os riáis.

Hoy a una compañera que es de Córdoba y está muy gordita, pero que tiene un sentido del humor sensacional (también es viuda), le han salido dos novios. ¡Pero no veáis qué novios! Uno con su cayado, y el otro con un montón de años encima. A mí me han dicho que soy muy joven, que no soy para ellos pues todavía no soy de la tercera edad. Me he ofrecido para madrina. Y así seguimos la corriente, ¡no veáis qué chuflas nos tenemos!

Me acuerdo de Teresa, cuando decía que se podía ligar. Como no sea en otra feria, en esta el ganado está muy pasado. Buena fe sí tienen, pero nada más. A todos les hemos puesto su apodo y según van entrando en el comedor, nos los vamos repartiendo, la verdad, es una pena llegar a los setenta y pensar en buscar una novia.

Yo creo que, ni aunque estuviera cargado de oro, cargaría con uno con lo bien que se está sola.

Después de haberte librado de uno, por suerte o desgracia, yo ahora me voy a aprovechar de disfrutar de todo lo que se ponga por delante. Nunca pasó por mi imaginación que yo podría vivir en un hotel así. Me parece mentira, me estoy riendo como hacía años que no me reía, de verdad.

Ya han pasado unos días, y como no os he mandado la carta voy a seguir contando mis vivencias en este pueblo. Ya os decía que está en un hoyo, y que tiene mucho monte. Pues ya hemos subido a las dos ermitas y al castillo. Por cierto, el día del castillo hacía un viento que cuando llegamos arriba casi no podemos bajar. Pero lo hicimos, ¡qué peripecias pasamos!

También he ido en una excursión a visitar las Alpujarras. Ha sido una experiencia muy bonita. Son pueblos pequeños, entre el monte. Paramos en el más alto. Allí comimos la comida típica, según dicen. Para mí pensé "esto es explosivo". La comida se componía de un huevo frito, una morcilla, un chorizo, patatas fritas, una loncha de jamón serrano y de postre, una tarta de almendras con su vino y su pan. Yo pensé "si de esta no reviento, ya nunca reventaré". Y no pasó nada, se ve que el agua ésta es buenísima para el hígado, pues desde que estoy aquí no me entero de que lo tengo. O puede que sea el aire limpio que aquí se respira, y este paisaje. Cuánto me gustaría tener una cámara de vídeo para poder coger estos paisajes tan bonitos, con estos colores y formas, tan distintos a nuestra Castilla, tan plana.

También he hecho una excursión a Granada, para visitar la Alhambra y la Cartuja, la Catedral y el barrio tradicional, que me gusta mucho, con sus calles tan estrechas y tantos comercios de todo tipo.

Últimos días de estancia en el balneario. Nuestras compañeras nos han invitado a sus respectivas ciudades, pero como está tan cerca la Semana Santa y yo espero que mis hijos de Barcelona vayan a Valladolid, no me puedo quedar muchos días.

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