Domingo de Ramos, 5 de abril de 2020
Una Semana Santa un poco rara, pues a causa del coronavirus —ese bicho que nos tiene encerrados a todos— no habrá procesiones, y creo que tampoco las hubiera habido, pues llevamos unos días con chaparrones.
Domingo de Resurrección
Esto está desierto: no se ve a nadie por la calle. Estos días han caído unos buenos chaparrones; así como «abril, aguas mil».
Pero nunca han parado el mundo como está: qué bichito habrán tirado para que sea tan potente y tenerle tanto miedo. Esperemos a ver en qué termina la cosa, porque si no, moriremos de pena, moriremos por estar encerrados, y los niños sin salir de casa, pobres.
Coronavirus: este es el bicho que nos quiere matar.